Sólo puedo pensarte,
y pensar en exprimirte.
Pensar,
en comerme tus ideas,
tu tú.
Sólo puedo pensar
en tus poros, en
tus glándulas sudoríparas.
En tus pelos
y en tus venas.
En que seas mi droga.
En que seas mi carne.
domingo, 23 de mayo de 2010
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