Mis ojos
se abren por la noches como platos.
Ya ni si quiera se si es cierto,
si todos están en la sala
y se van cuando parpadeo.
Puedo ser lo que quiera,
pero no se si es gris o amarillo.
A veces pienso que no me importa.
No me importan.
Puede que no sea un simple pensamiento.
Quizá debiese hacerle caso.

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